Scroll to top
© 2019, Krauss y Asociados
Share

¿Qué es el branding político? ¿qué tan importante es?


Editor - julio 28, 2020 - 0 comments

“La marca no es algo que tú razones, sino que te llega al corazón. Si eres un candidato relevante, popular, con base familiar y cualidades diferenciales, lo más seguro es que consigas hacer click emocionales con los electores”

Luis Nunes

El branding, en su definición más simple y pura, es el proceso de construir una marca. Se trata de una de las palabras más populares dentro del marketing, la cual viene ganando mucha importancia en el contexto de las campañas políticas desde hace algunos años. Eso se debe a que los candidatos modernos han comprendido -por fin- que el mercado electoral es, en efecto, un mercado más; por ende, también necesita del marketing.

En ese sentido, entendemos por branding político como el proceso de construcción de una imagen asociada a candidatos o gobiernos. En dicho proceso, la gestión de recursos y activos disponibles debe ser adecuada para que el candidato (marca humana) sea percibido de forma positiva y tenga valor.

El branding político es algo que están comprendiendo en gran medida los nuevos partidos políticos y su gente. No obstante, los partidos tradicionales todavía se quedan atrás en el tema (por lo menos en muchos países latinoamericanos), ya que la gente los percibe como “los mismos dinosaurios corruptos de siempre”.

Así como las marcas, en especial las más viejas, necesitan renovarse constantemente para mantenerse vigentes, los partidos deben actualizarse para sobrevivir y no perder la confianza dentro del mercado electoral; deben entender que en estos tiempos la reputación es más importante que la ideología.

Para muchos, Obama fue el mejor ejemplo de branding político.

Esto no debe malinterpretarse. El objetivo no es menospreciar la racionalidad de los ciudadanos, sino entender la naturaleza humana y actuar en consecuencia. La idea es que la filosofía de un candidato o partido se exprese de un modo que toque el corazón de la mayor parte de las personas.

Por eso se insiste en que el candidato moderno no puede prescindir del factor emocional. Si quiere enganchar con el electorado, es requisito que sus argumentos se basen en testimonios o historias con las que el público se pueda identificar. Es lo que conocemos como storytelling.

Al hablar del branding político, tocamos los principios que influyen en las películas que te gustan, los lugares que visitas y tus marcas favoritas. Sí, el propósito es hacer del candidato una lovemark.

“El branding político es un puente entre la estrategia publicitaria y la estrategia política”

Luis Nunes

Related posts

Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *